lunes, 19 de octubre de 2015
Ensayo
Hablar de tecnología y genero podría redundar en un ejercicio esencia lista que llevaría a considerar determinadas características, descompuestamente femeninas o masculinas, como explicativas de las diferencias de uso y afición por las TIC. De manera especular, el obviar la relación entre estos dos factores tendería a obscurecer la idea de que la especialización en las tecnologías en general por tanto se refiere un concepto de pedagógica y educación visual para saber en plan de estudio o el hecho de que la mayoría de creadores de TIC sean sujetos educados en masculino en lugar de analizar el uso enerizado de las tecnologías, las investigaciones se limitan a detectar, casi con prisa, que el problema de la brecha digital de género en los países industrializados es un legado del pasado para logra un objetivo para han estado exentas de debate debido a que el uso de tecnologías en los procesos de enseñanza-aprendizaje no es en ningún caso neutral saber apreciándose ya grandes diferencias cuantitativas de acceso a las ENTICE en la población Aunque en un contexto muy modesto, intentaremos seguir las sugerencias de Chela Salando (1995) para la puesta en práctica de una metodología de las oprimidas que consta de las siguientes fases: (a) interpretación de los signos; (b) reconstrucción para separar las cosas de sus sentidos gnomónicos; (c) meta-idealización, es decir, re apropiación de formas ideológicas dominantes, para fines revolucionarios; (d) democratizan a través de localizar y situar; y (e) producción de movimientos diferenciales de las cuatro tecnologías anteriormente mencionadas para que no tiendan hacia el centro.juvenil.
Si bien cuando hablamos de tecnología tendemos a imaginar algo frío, metálico, actual, distante y divergente de cualquier emoción; en un análisis más profundo queda patente su relación con la sociedad y la cultura.su forma de ser está profundamente imbricada con los géneros y la sexualidad desde los tiempos de los molinos de vientos.Así, por ejemplo, el teléfono móvil es mucho más que una serie de chips y conexiones electrónicas que funcionan a través de una batería; es un instrumento que organiza partes importantes de nuestras vidas, media nuestras relaciones y, al fin y al cabo, nos constituye marcando nuestras formas de relacionarnos y pensarnos . Sin embargo, no somos sujetas pasivas construidas por las tecnologías, sino que somos y/o podemos ser también constructoras de las mismas a través de los usos que les damos (Haraway, 1991).
De acuerdo con esto, en los últimos años, muchas teóricas feministas se están dedicando a estudiar la brecha digital de género en las sociedades industrializadas en relación al tipo de uso y de satisfacción generalizadas (ej. Bracciale, 2010; Liff & Shepherd, 2004)5 . En este sentido, un descubrimiento importante es que si bien hay un menor uso de las TIC por parte de las mujeres, este fenómeno parece ser inverso en relación a herramientas tecnológicas cuya finalidad principal es mantener el contacto y relaciones de manera inmediata, sin esfuerzo y de forma divertida con las amigas y amigos.Sin embargo, no todas las investigaciones consideran el factor de género de la misma manera. Por ejemplo, el estudio de las redes sociales y las comunidades virtuales se ha hecho muy popular en ahora en los estudiantes o las persona.
Los cursos virtuales permiten e incluso facilitan el diálogo y las conexiones complementando, por lo tanto, las ‘maneras de conocer’ de las mujeres, de hecho, muchas mujeres son conocedoras conectadas que dan sentido a la realidad, al asociar los nuevos conocimientos con las experiencias en el contexto de las relaciones (Anderson & Haddad, 2005, p. 4)
La presencia de mujeres en el sistema educativo español ha sido creciente desde que se superó el modelo de educación presencial segregada para dar paso a continuación, pretendemos hacer un breve repaso de estas aportaciones para llegar a analizar la que, en una investigación anterior. Me queda pendiente hacer las lecturas del quinto módulo que supongo lo terminaré en el verano por mi cuenta. Por desgracia se montaron varias actividades y cuestiones pendientes que había que terminar en estos días y que me desbordaron.Para acabar, y volviendo a las preguntas que nos hacíamos al principio del artículo, creemos haber detectado varios de los límites que encontramos en la puesta en práctica de los planteamientos pedagógicos feministas en las aulas virtuales y haber apuntado algunas sugerencias para intentar superarlos.
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